Tomar, territorio templario

Tomar: Claustro principal del Convento de CristoUna espectacular fortaleza templaria constituye el símbolo de la ciudad de Tomar, en la región de Lisboa, a unos kilómetros de la capital lusa. La mole de la fortaleza, erigida en lo alto de un cerro, domina la zona y es visible desde muchos kilómetros alrededor.

Para acceder al Convento de Cristo podemos subir fácilmente en coche por la carretera, pero si el tiempo acompaña la mejor idea es subir haciendo trekking a través del hermoso entorno natural que lo rodea. El convento constituye un inmenso y laberíntico conjunto de claustros, patios, sacristías, capillas… resultado de una larga historia que se inicia con la elección de la ciudadela de Tomar como sede de la Orden del Temple en tierras lusas. Aunque se habitó desde época tardo-romana, tras la reconquista de la ciudad en el siglo XII se inicia la reconstrucción por los templarios; entre los numerosos edificios destaca como elemento icónico la Charola circular, con influencias religioso-arquitectónicas del Jerusalén de las cruzadas, y en especial del Templo de la Roca, y que por sus características se supone diseñada para permitir que los caballeros templarios pudiesen asistir a misa montados a caballo. Destaca asimismo como una de las obras maestras del Renacimiento europeo el Claustro Principal, y como uno de los ejemplos más originales del tardo-gótico manuelino la Ventana Manuelina, con simbología para iniciados del Árbol de la Vida y el Tronco de Jesé. Otras edificaciones se sucedieron desde el siglo XVI hasta las obras neoclásicas del XIX, dando forma a un conjunto monumental de valor excepcional declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983.

Tomar: Plaza de la República e Iglesia de São João BaptistaOtro punto de referencia de Tomar es la Plaza de la República, presidida por la figura del fundador de la ciudad, el gran maestre Gualdim Pais. Allí exhibe la Iglesia de São João Baptista su estilo gótico tardío, que la convierte en uno de los edificios emblemáticos de la ciudad.  Paradójicamente esta iglesia es el centro, cada cuatro años, de la Fiesta de los Tabuleiros, en la que las jóvenes de la ciudad, ataviadas con vestidos tradicionales, portan en sus cabezas bandejas con pan, espigas y flores, rememorando una celebración de origen pagano.

En una calle cercana se erige la antigua Sinagoga de Tomar, la más antigua del país y la única de esa época íntegramente conservada que existe en Portugal. Se trata de un recinto medieval de arquitectura simple e influencias orientales, cargado de simbolismo; tras la expulsión de los judíos en 1496 y el consiguiente cierre de la sinagoga, ésta sufre diversos avatares y usos (prisión, ermita, granero…), hasta recuperar su estado de abandono y convertirse en el actual Museo Luso-Hebraico de Abraão Zacuto.

El hermoso Río Nabão atraviesa la ciudad y forma parte esencial del frondoso Parque do Mouchão, refugio perfecto para el escapar del calor estival; este parque es otro más de los muchos puntos de interés que convierten a Tomar una de las visitas imprescindibles de la Región de Lisboa.

Texto: Felipe Arnold · Fotografías: Lourdes Martínez.

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